Previamente, una portavoz del hospital había informado de que Coleman se mantenía con vida gracias a permanecer conectado a un respirador artificial, sin que se conozcan las causas exactas del empeoramiento de la salud de la antigua estrella infantil.
Coleman, quien vive en el pueblo de Santaquin, también en Utah, ya había estado dos veces hospitalizado este año por problemas relacionados con apoplejías.
"¿De qué hablas, Wilis?" . Una frase inmortal
En el libro "El tambor de hojalata", el premio Nobel de literatura, Günter Grass, describe a un niño que deliberadamente decidió dejar de crecer.
Su personaje se llama Oskar Matzerath y su existencia se acompañaba siempre de un tambor de hojalata.
En el libro, Oskar decidía que no vale la pena ser adulto. Algo parecido sucedió con Gary Coleman, actor estadounidense que dejó de crecer no por voluntad, sino por una enfermedad.
Por las noches, durante ocho años, deleitó a las audiencias de Estados Unidos y otros países como México e Italia con su encanto natural, su baja estatura y la gracia con que repetía una y otra vez su inmortal frase "¿De qué hablas, Wilis?". Nació en 1968, en Utah.
Desde muy joven sufrió de una enfermedad en los riñones que impidió su crecimiento; sólo alcanzó un metro con cuarenta centímetros.